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EL EX POLICÍA DE STROESSNER QUE APOYÓ A FERNANDO LUGO

Por parapiti pora - 7 de Febrero, 2010, 12:47, Categoría: General

EL EX POLICÍA DE STROESSNER QUE APOYÓ A FERNANDO LUGO

(LUIS AGÜERO WAGNER) Entre los más fanáticos seguidores del obispo Fernando Lugo se encontraba un periodista que ocultaba un tenebroso pasado como policía de Stroessner.

El 24 de septiembre del año 2006, el señor Jesús Ruiz Nestosa escribió en ABC-COLOR: "La historia reciente de Gunter Grass se me representó con toda su fuerza cuando vi la fotografía en la que aparecen de pie todos los miembros de la Junta de Gobierno del Partido Colorado rindiéndole homenaje al tirano Alfredo Stroessner recientemente fallecido. Entre ellos había muchos diputados, senadores y hasta ministros de Estado. Guardaron un minuto de silencio. ¿Por quién? ¿Por el dictador o por sus víctimas?" ¿Será que se considera como un mero pecado de juventud el haber apoyado, colaborado y alentado la dictadura más cruel que soportó el Paraguay? ¿Tendremos que considerar este hecho como una travesura de jóvenes alocados que cometieron una falta como podemos haberlas cometido nosotros, en otro sentido?". Muy interesante la aportación del señor Ruíz Nestosa sobre los colaboradores de Hitler y Alfredo Stroessner. Es una lástima, sin embargo, que siga encubriendo a su colega ALCIBIADES GONZÁLEZ DELVALLE, quien fue integrante de la policía politica de Stroessner en la década del sesenta, una de las épocas más terribles y sangrientas del régimen militar en Paraguay.



Al igual que los colorados, los maccarthistas de la prensa paraguaya, que descubrieron la dictadura recién 30 años después que empezara y hoy no terminan de jactarse de su lucha selectiva contra el tramo postrero del régimen que les proveyó los recursos para inaugurar sus medios de comunicación, tienen por lo visto sus propios criminales encubiertos, a los que defienden a capa y espada. Así como temibles narcotraficantes, estafadores y delincuentes de toda laya tienen el blindaje de sus cofrades del oficialismo colorado, el policía de la etapa más sangrienta de la dictadura Alcibiades González Delvalle también goza del encubrimiento y complicidad de los chanchos de su chiquero periodístico

Un ejemplo que nos habla de la catadura moral de este ex policía y funcionario del gobierno municipal de Enrique Riera (que carga con los 500 muertos en el incendio del hipermercado Ycua Bolaños) es que haya intentado hacerse de doble sueldo en forma ilegal, postulándose también en la Comisión de Verdad y Justicia, supuestamente para investigar la persecución y represión de la cultura por la dictadura, donde su nombramiento solo pudo ser impedido amenazándolo con denuncias ante la Justicia por violar la ley.
Quienes tenemos algunos años menos encima afortunadamente ya no vivimos el miedo que el cuerpo de policías que integró González Delvalle durante la dictadura propagó entre intelectuales y artistas allá por 1960-62, y eso nos permite ser sacrílegos e iconoclastas con su claque seudo culturosa que tanto daño sigue causando al país en complicidad con la patria periodística.

Viene bien recordar a este pueblo de flaca memoria, al decir de ellos, que Alfredo Stroessner y Édgar L. Ynsfrán nombraron a González Delvalle oficial de policía el 9 de noviembre de 1960 por Decreto Nº 13.125, y que lo ascendieron por "méritos" el 7 de setiembre de 1962 por Decreto Nº 24.581.
En la presentación de un caso, el autor de este material, Nemesio Barreto, nos ilustra el patético espectáculo gatopardista que caracteriza a los "protagonistas" de esta rara "transición democrática".

Hace un tiempo, cuando aparecieron los primeros documentos que demostraban que González Delvalle era policía en la época más represiva y sanguinaria de la dictadura, un grupo de "iluminados" fue a rendirle pleitesía dándole su voto de confianza. El artículo de Barreto pone al descubierto esa triste caravana de "luchadores" cuyo único afán pareciera ser lucrar con el pasado stronista, cortando la historia a su gusto y sólo para legitimar el presente; siendo además muchos de ellos beneficiarios de dinero venido de agencias extranjeras.

Uno podría pensar a la luz de estos datos que hoy aparecen, que muchos de los que hoy se presentan como "luchadores" habrán sido beneficiarios de la dictadura y en este aggiornamiento, lo siguen siendo como si el pasado no tuviera nada que ver con el presente. Ahora nos damos cuenta que González Delvalle que para la mayoría de la población aparecía como un periodista luchador, siempre estuvo vinculado al poder. Si en los primeros y duros años de la tiranía stronista fue policía, más tarde fue redactor de un diario (ABC color) que acompañó esa tiranía y los apresamientos a que hace referencia Barreto, no fueron sino el acompañamiento de la línea de la dirección del diario cuya contestación a la dictadura respondía a sus intereses y más tarde al giro de la política norteamericana con respecto a Paraguay. Después de la caída de Stroessner fue Agregado cultural de la embajada paraguaya en Madrid bajo el gobierno de Wasmosy, un presidente presentado como corrupto por el diario al cual sirve, y mas adelante alto funcionario de una administración municipal muy cuestionada.
Hasta que no se produzca una definición clara que precise quienes realmente quieren el cambio en Paraguay, seguiremos padeciendo este sistema de dominación, sobre todo cuando hay una prensa que actúa bajo el insoportable manto mccarthista que sigue vigente.
Sobre las benevolentes explicaciones que algunos integrantes del círculo áulico del parnaso cultural paraguayo dan al pasado encubierto de nuestro héroe, sólo podemos decir que quienes integraban la policía de Stroessner en pleno auge del FULNA y del "Movimiento 14 de Mayo" no se dedicaban precisamente a dirigir el tránsito, más aun cuando en esa época el parque automotor estaba todavía en su mayor parte constituido por carretas tiradas por mulas o bueyes.
El policía de la cultura Alcibíades, siempre condescendiente con el imperio norteamericano en gratitud por las veces que fue invitado como turista a realizar giras pastorales en el Norte y por las veces que administró "donaciones" (¿sobornos?) provenientes de la Embajada yanqui, con frecuencia realiza burdas tentativas por exculpar a Estados Unidos de su responsabilidad en la guerra ajena que libraba la policía que él integraba contra la subversión "comunista". ¿Es que en 1960 aún no vivíamos bajo la dictadura de Stroessner?

Es incontestable que la dictadura ya había empezado, así como que asesores de Estados Unidos trabajaban codo a codo con policías y torturadores locales de acuerdo a lo que cantan los documentos. Se hizo común en ese tiempo la aparición flotando en aguas del Paraná de cadáveres mutilados, con miembros, ojos y lengua seccionados. Eran quienes habían optado por la revuelta contra la dictadura defendida por la policía que entonces contaba entre sus integrantes a González Delvalle.

Eso obviamente poco importa a quienes tienen hoy la sartén por el mango en las altas esferas de la patria periodística y la cultura, selecta minoría integrada por grandes demócratas que en su mayoría descubrieron la dictadura recién en la espléndida mañana del 3 de febrero de 1989.

Quienes se apresuraron a descubrirla a fines de la década de 1950 ya sabemos qué destino tuvieron. No fue precisamente el mismo de quienes lo hicieron tres décadas más tarde, a mediados de los ochenta, y solo cuando los dólares de la National Endowment for Democracy les abrieron los ojos.

Los horrorosos monumentos con que se ha plagado a la ciudad de Asunción, erigidos para que facturen los "genios" de sexo indefinido que se solazan pervirtiendo jóvenes artistas desde su fraudulento pedestal de "capos de la cultura", son un buen indicador de cuál es el destino del dinero del contribuyente aportado a los gobiernos municipales de los que nuestro policía-escritor fue partícipe, que no pararon de sumar irresponsablemente zoqueteros y financiar el turismo historioso de los compañeros legionaristas.

Claro que a muchos supuestos opositores-periodistas poco les importa que el ex policía de Stroessner Alcibiades González Delvalle y sus amigos sigan haciendo de las suyas, a pesar de ser un recalcitrante referente del nicanorismo y del oficialismo colorado. Queda así demostrado que la selectiva "lucha contra la dictadura" de la auto postulada patria periodística también es selectiva a la hora de ventilar prontuarios.

¿Qué intereses están detrás del encubrimiento del pasado del ex policía de la dictadura Alcibiades González Delvalle?



Se me antoja que en lugar de ultrajar una fecha de resonancia espiritual para los nacionalistas paraguayos como el 23 de octubre de 1931, que abordó en uno de sus artículos, sería más acorde con su triste figura recordar la fecha de su ascenso como policía de Stroessner: el 24 de setiembre de 1962, cuando el dictador y su ministro Édgar L. Ynsfrán firmaron el decreto Nº 24.581, publicado en la página 6 de la Gaceta Oficial de la misma fecha, elevándolo a oficial 1º.

Otra fecha para el recuerdo que le sugerimos es el 2 de julio de 1979, día en que el entonces ministro de Relaciones Exteriores de Paraguay, Dr. Alberto Nogués, pudo permitirse informar al presidente de la CIDH que los directores de diarios de nuestro país habían certificado en una mesa redonda, ante las cámaras de Canal 9 Cerro Corá, que "en el Paraguay rige una irrestricta libertad de prensa, hecho que confirma plenamente la conducta del Gobierno Nacional (de Stroessner, que para entonces ya llevaba 25 años en el poder) a este respecto". No hace falta precisar que en este descargo se incluía el testimonio, registrado por la televisión, del director del diario donde se gana el pan el policía de la cultura, lugar que también le sirvió para ubicarse como privilegiado zoquetero del gobierno municipal colorado de Enrique Riera, como suavizante de críticas periodísticas de ese veleidoso diario para con el intendente del desastre.

Otro dato paradojalmente cómico en el historial del policía de la cultura es el hecho de que cuando se le aplicó, en fecha 25 de junio de 1980, la Ley 209/70, contrató como abogado al Dr. Fernando Levi Ruffinelli, recordado líbero-estronista y ferviente promotor de la Ley 209/70 en la Cámara de Diputados.

Recibí por correo electrónico un artículo del policía de la cultura condimentado por el racismo de quien no puede soportar a un indígena en la presidencia de Bolivia, donde haciendo gala de patrioterismo con dulce sabor a azúcar vendido al enemigo durante la Guerra del Chaco, acusa al país vecino de incurrir en una peligrosa carrera armamentista, cuyo riesgo radicaría en que "quien tiene armas quiere usarlas", sentencia con la que está reconociendo su participación en los sangrientos hechos represivos ocurridos durante los años 1960-62, tiempo en que iba armado (y, por tanto, con ganas de usar sus armas), pues era integrante de la policía que defendía a la dictadura de Stroessner.
El policía de la cultura, en fin, es un acabado ejemplo de que ha pasado de moda hacer hurras en las seccionales para acceder a un bien remunerado puesto de funcionario público. Hoy se puede cazar el zoquete desde la redacción de un diario, por más servil que este sea a la propaganda racista y nazi-fascista de la más recalcitrante "oposición". ¿Cuántos esforzados chupamedias con las cuerdas vocales inflamadas de tanto hacer hurras están injustamente marginados hoy por chanchos de otro chiquero, en este caso el periodístico?
Las redacciones de diarios, las radios clientelistas y los canales de TV están reemplazando paulatinamente a las seccionales como cancha para hacer méritos y acceder a la función pública.

Ya saben quienes desean trepar, vayan abandonando la moda del pañuelo rojo al cuello y ejerciten la pluma o el micrófono. De lo contrario, como lo admiten los mismos altos dirigentes colorados, afiliarse solo les servirá para hacer hurras y ser cifra a la hora de votar por alguien ajeno al ámbito partidario, que no lleve el estigma deshonroso de la militancia colorada.

Alcibiades González Delvalle, no solo pretende que se olvide que sirvió como policía de Stroessner en la etapa más sangrienta de la dictadura. También pretende dictar cátedra de “nacionalismo” tras haber vejado las veces que pudo a cuanto símbolo del patriotismo paraguayo exista, llegando incluso a escribir obras teatrales denigrando a figuras emblemáticas de nacionalidad paraguaya. Si la memoria no nos falla, las veces que ha tenido oportunidad de intervenir en la prensa se ha pasado denostando con la máxima virulencia contra héroes de la guerra del Chaco, contra Carlos Antonio López y contra Francisco Solano López, probablemente buscando ganarse el favor de los descendientes de Bartolomé Mitre, encumbrados jerarcas de la SIP.

El Gunter Grass paraguayo, Alcibiades González Delvalle, además sigue renegando de su pasado como policía de Stroessner, a pesar que esta gravísima acusación ya ha recorrido el mundo a través de agencias noticiosas extranjeras y se ha publicado en innumerables sitios web y periódicos locales como noticia insólita. A diferencia del escritor alemán que tuvo el coraje de confesar de motu proprio su paso por las Waffen SS durante el régimen de Adolf Hitler, su homólogo local temblando de cobardía opta por intentar esconder su deshonroso paso por la policía estronista.

¿Qué méritos hizo Alcibiades González Delvalle para ascender el 7 de septiembre de 1962 a oficial 1º de Policía por decreto 24.581, firmado por Alfredo Stroessner y Édgar L. Ynsfrán? ¿Cuántas veces aplicó la picana eléctrica? ¿A cuántos integrantes del FULNA o del Movimiento 14 de mayo apresó? ¿Cuántos "comunistas" pileteó?
Grandes misterios sin resolver, enigmas sin respuesta perdidos en la nebulosa del pasado de este privilegiado zoquetero del gobierno municipal colorado de Enrique Riera y referente periodístico de la ultraderecha tilinga: Alcibiades González Delvalle.
Para dimensionar la hipocresía de quienes lo defienden, basta leer cómo actúa el diario ABC en otros casos:

a) Opinión de Jesús Ruíz Nestosa sobre Gunter Grass
Los "pecados" de juventud.
MADRID. El reconocimiento por el escritor alemán Gunter Grass de haber pertenecido en su juventud a las Waffen-SS, el ejército que había formado Hitler para secundarlo en sus planes, levantó, más que polvareda, una inmensa tormenta de arena. Nadie habrá podido calcular lo que sucedería una vez que se conociera la noticia, después de un velado "mea culpa" que hizo en público un poco antes de aparecer el libro con su autobiografía. (JESÚS RUÍZ NESTOSA. ABC. Asunción, Domingo 24 de Septiembre de 2006).
Política

b)Arrepentido a medias Cristóbal Sánchez, representante del gremio de los abogados ante el Consejo de la Magistratura, que aún no pudo jurar en el cargo, admitió ayer ante la Comisión de DD. HH. del Senado que se equivocó al haber ido, en el tiempo del stronismo, al Departamento de Investigaciones de la Policía a tomar declaración a presos que habían sido torturados. Sin embargo, dijo que su motivación fue para apurar el trámite por el cual pasaban estas personas y que pudieran salir “de esas mazmorras”. (ABC. Asunción, jueves 03 de mayo e 2007).


c) Juan Manuel Morales era soplón del Departamento de Investigaciones
Juan Manuel Morales, quien funge actualmente de presidente del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), era un soplón del Departamento de Investigaciones, la temible policía política del general Alfredo Stroessner, comandado por Pastor Coronel (ya fallecido) y el comisario Alberto Cantero, según los Archivos del Terror. (ABC. Asunción, Miércoles 18 de abril de 2007)
Olvidan sus abogadas al pretender defender a este chancho de su chiquero periodístico, cuánto dinero robado durante la dictadura a las arcas de la intendencia del ejército, a la Flomeres, IPS y el Banco Nacional de Fomento costó al pueblo paraguayo la inauguración de los medios de comunicación que le valieron su ascenso al coronel Pablo Rojas.

Así como tardaron 30 años para descubrir que el país vivía bajo una dictadura, y hoy no terminan de jactarse de la lucha que la National Endowment for Democracy les financió contra la fase terminal del régimen que les proveyó los recursos para inaugurar sus medios de comunicación, no es extraño que lleven 46 años sin enterarse que el impoluto moralista de la pluma Alcibiades González Delvalle sirvió como tenebroso policía de Stroessner durante la etapa más sangrienta de la dictadura.

A mediados de 2006 el mundo se enteró, en revelación hecha por el mismo interesado, que el escritor alemán Gunter Grass sirvió unos meses, a los 17 años de edad, en las Waffen SS y de que ocultó por sesenta años la noticia, haciendo creer que había sido soldado en una batería antiaérea del ejército regular alemán. No sorprende en absoluto que Grass ocultara su pertenencia a una tropa de élite visceralmente identificada con el régimen nazi, de tan siniestra participación en tareas de represión política, torturas y exterminación de disidentes y judíos, aunque, como ha dicho, él no llegara a disparar un solo tiro antes de ser herido y capturado por los norteamericanos.
Pero a diferencia del ex policía de la etapa más sangrienta de la dictadura Alcibiades González Delvalle, Gunter Grass no esperó a que aquel remoto episodio de su juventud llegara a conocerse por otras fuentes, echando sombra sobre su nombre y reputación de escritor comprometido. Dentro de algunos meses, ya nadie recordará el paso del escritor alemán por las SS pero la gloria de su trilogía novelesca de Danzig, en especial "El Tambor de Hojalata", se mantendrá intacta.



No sería ecuánime que el mismo destino tuvieran quienes como el policía de la cultura decidieron escudarse, y no en el talento ni el compromiso que nunca tuvo en abundancia, sino en el posicionamiento alcanzado mediante políticos corruptos, intereses foráneos y el olvido propio de una sociedad impura.

APÉNDICE DOCUMENTAL:

PERIODISTA INDEPENDIENTE PRESO, TORTURADO Y DESTERRADO POR LA DICTADURA ACUSA A ALCIBIADES GONZALEZ DELVALLE DE HABER SIDO UN SANGUINARIO REPRESOR EN LA ETAPA MÁS SANGRIENTA DE LA DICTADURA

Un periodista perseguido por sus pecados de juventud
por Nemesio Barreto Monzón Wednesday, Oct. 17, 2007 at 11:00 AM
barreto@rieder.net.py 595-21-901955 Lambaré - Paraguay

En Paraguay la generación más joven se quedó con el recuerdo de Alcibíades González Delvalle como un periodista perseguido. Pero este perseguido tenía otras historias. Sus pecados de juventud fueron ocultados y sólo se divulgó el final de la película en la que el héroe no es más que un villano adecentado.

Hace dos semanas, el comisario retirado Carlos Duria Viveros envió una carta al director de "Abc Color", en la cual decía lo siguiente: “Soy policía retirado y tengo buena memoria, por eso lo recuerdo a Alcibíades González Delvalle, con pelos, marcas y señales. El pertenecía a nuestros cuadros policiales y creo que aprendió, como alumno aventajado, el arte de confundir y engañar, ‘hacer creer que’ ‘lanzar chismes’ para desacreditar a alguien, inventar aventuras de alcoba y otras técnicas sofisticadas utilizadas en aquel tiempo por el régimen de Alfredo Stroessner, para perpetuarse en el poder". (Fuente: ABC. Cartas al director. Jueves, 4 de Octubre de 2007).

En respuesta a la ecusación contenida en la carta citada, Alcibíades González Delvalle ensayó una tímida defensa en un artículo titulado "Nunca fui policía". La defensa de Alcibíades tuvo un efecto contrario al deseado, pues terminó confesando que cobraba un sueldo en la Policía de Stroessner, sin aclarar en qué concepto, y en qué consistía específicamente su "trabajo".

En su artículo/defensa dice Alcibíades: ¿Qué se me reprocha? No soy de los que se dieron cuenta de que Stroessner había sido un dictador recién después del 3 de febrero de 1989". (1). La pregunta que habría que hacerle a Alcibíades González Delvalle es, entonces, ¿cuándo descubrió él la dictadura de Stroessner? Con toda seguridad que no fue en la década del sesenta, pues cobraba un sueldo en la Policía en virtud de un Decreto firmado por el mismísimo dictador Stroessner. 1) Fuente: "Nunca fui policia". http://www.larueda.com.py/ (8/10/07). Observación: Este texto fue suprimido de la página de opinión del diario ABC del domingo 14/10/07.

Alcibíades dice también que "Fue así como le hablé al jefe del Departamento y director del programa radial, el comisario Abelardo Burgos, quien obtuvo para mí un rubro de oficial segundo. Fue a fines de 1962. Creo que dos años después hubo una vacancia en el rubro de oficial primero, que me fue concedido". ¿En qué concepto exactamente le pagaba la policía? Conociendo que la única distracción literaria del dictador era la de leer la "Guía telefónica", es difícil creer que Alcibíades cobrara un sueldo en la Policía sólo por escribir ditirambos y serventesios.

¿Encubrimiento o silencio cómplice?

Cuando el propio Gunter Grass reconoció que en su juventud perteneció a las SS de Alemania, Jesús Ruíz Nestosa, inmediatamente redondeó un artículo en el que decía: "Nadie habrá podido calcular lo que sucedería una vez que se conociera la noticia, después de un velado "mea culpa" que hizo en público un poco antes de aparecer el libro con su autobiografía.(...) Mario Vargas Llosa, en su columna quincenal que aparece en el diario español "El País" y en un centenar de diarios alrededor del mundo, buscó exculpar al Premio Nobel de Literatura. Muchos otros... siguieron por este camino. Consideraron que se trataba de un pecado de juventud y no por eso había que menospreciar su obra ni la actitud que asumió durante tantos años en que se convirtió en algo así como la "conciencia moral" de Alemania. ("Los pecados de juventud". Abc-color, 24 de Septiembre de 2006). Cuando Jesús Ruíz Nestosa "se enteró" de que su querido amigo Alcibíades fue oficial asalariado del dictador Stroessner, le ocurrió lo mismo que a Vargas Llosa. La única diferencia es que Ruíz Nestosa exculpó -o encubrió- a Alcibíades con un lamentable silencio.

Memoria histórica

La generación más joven se quedó con el recuerdo de Alcibíades González Delvalle como un periodista perseguido. Pero este perseguido tenía otras historias. Alcibíades Cristóbal González Delvalle, nació el 10 de julio de 1936, se incorporó a los 22 años en la temible policía de Stroessner en una de las épocas más duras de la represión, cuando el Ministro del Interior Edgar Ynsfrán y el coronel norteamericano Robert K. Thierry encontraban "comunistas" hasta en la sopa. Para quienes no conocen este capítulo de la historia, es saludable que lo sepan: Alcibíades González Delvalle fue policía en un período de crudelísima represión, dirigida por el ministro Ynsfrán. Según una publicación de la época “La masacre de prisioneros de Tava-i fue dirigida personalmente por Edgar L. Ynsfrán, el general Patricio Colmán, y el siniestro torturador Arturo Hellman”. (Fuente: ‘‘CRIMENES Y ATROCIDADES DE STROESSNER’’. 1960).

El ministro del Interior, Edgar L. Ynsfrán, contaba con un eficiente equipo de colaboradores, con licencia para matar. El coronel norteamericano Robert K. Thierry, el general Patricio Colmán, el coronel José María Argaña, José Ignacio Irrazábal, el Jefe de Policía Ramón Duarte Vera, Riveros Taponier, Juan Erasmo Candia, Alberto Raimundi, Arturo Hellman, Alberto Planás, Antonio Campos Alum. (Luego vendrían Sabino Montanaro, Pastor Coronel, Camilo Almada Morel, Lucilo Benítez, Alberto Cantero, Juan Martínez, Dionisio Noldin, Nestor Alvarenga, entre muchos otros). El equipo del Ministro Ynsfrán se especializó en fabricar comunistas para luego proceder a reprimir a los subversivos y conspiradores “contra el ilustrado gobierno colorado del general Stroessner”; ordenaba que a los subversivos se les sacara los ojos y se los castrara para luego arrojarlos al río Paraná. (Fuente: Epifanio Méndez. Lo Histórico y Antihistórico en el Paraguay. Buenos Aires, 1976. Revista Ñande. N° 147. Asunción, septiembre de 1965. "Crímenes y atrocidades de Stroessner’’. Editado en la Argentina en 1960. Gaceta Oficial. Asunción, 1959-1964).

En Resumen, entre 1956-1966 se registró en Paraguay un período de crudelísimas represiones. Era la época en que el general Patricio Colmán se divertía arrojando de sus avionetas a enemigos políticos del régimen de Stroessner, guerrilleros supuestos o reales. El general Colmán fue una especie de “adelantado” –en sentido ibérico del vocablo -; sus “vuelos de la muerte” fue puesto en práctica en Paraguay 15 años antes de que lo hicieran Adolfo Scilingo y el capitán Jorge Eduardo “el tigre” Acosta, en la Argentina.

Nemesio Barreto Monzón
(CIN° 2.491.906)
barreto@rieder.net.py

Apéndice:

PRUEBAS DE QUE ALCIBIADES GONZÁLEZ DELVALLE FUE POLICÍA DE LA DICTADURA
Ministerio del Interior

Decreto N° 13.125, del 9 de noviembre de 1960, por el que se nombra como Oficial 2° de Orden Público, Tránsito e Investigaciones de la Policía de la Capital, al Señor Alcibíades González Delvalle. Vista: Nota P.E. N° 394 (Exp. N° 2.167/1.067).

El Presidente de la República del Paraguay DECRETA: Artículo 1°) Nómbrase Oficial 2° de Orden Público, Tránsito e Investigaciones de la Policía de la Capital, al Señor Alcibíades González Delvalle, con antigüedad del 1° de octubre del año en curso.

Firmado: Alfredo Stroessner, Presidente de la República.

Firmado: Edgar Ynsfrán, Ministro del Interior. Fuente: GACETA OFICIAL N° 107. Páginas 2-3

Ministerio del Interior

Decreto N° 24.581, del 7 de septiembre de 1962, por el que se da de baja, se asciende y se nombra Oficiales de la O.P.T.I. (Orden Público, Tránsito e Investigaciones de la Policía de la Capital). Vista: Nota P.E. N° 342 (Exp. N° 1.310/704).

El Presidente de la República del Paraguay DECRETA:

Artículo 2°) Asciéndese a Oficial 1° de la O.P.T.I. (Orden Público, Tránsito e Investigaciones de la Policía de la Capital) al Señor Alcibíades González Delvalle, con antigüedad del 1° de agosto del año en curso.

Firmado: Alfredo Stroessner, Presidente de la República.

Firmado: Edgar Ynsfrán, Ministro del Interior.

Fuente: GACETA OFICIAL, 7 de septiembre de 1962. Página 6.


Nota: Según la legislación entonces vigente; es decir, la Ley N° 106/51, Estatuto Policial, que fuera promulgada el 28 de agosto de 1951, por Federico Chaves, Presidente de la República, y por Evaristo Zacarías Arza, Presidente de la H. Cámara de Representantes. Conforme a Ley N° 106: Artículo 21. "El Departamento de Orden Público cumple las funciones generales de la Policía de Seguridad y tiene igualmente a su cargo el trámite de los sumarios de prevención policial (Decreto-N° 11.321), en la jurisdicción de la Policía de la Capital". Ver también los artículos 41, 42 y 56.

EX CAMARADA DELATA A GONZALEZ DELVALLE

Asunción, Paraguay, Jueves 04 de Octubre de 2007
Política (ABC)
Cartas al director
El comisario principal (SR) Carlos Duria Viveros remitió una carta al director de ABC Color, en la cual se refiere a un comentario titulado “El crimen perfecto”, firmado por el periodista Alcibiades González Delvalle, publicado en nuestra edición del 30 de setiembre pasado. El texto de la misiva expresa lo siguiente:

“Soy policía retirado y tengo buena memoria, por eso lo recuerdo a Alcibiades González Delvalle, con pelos, marcas y señales. El pertenecía a nuestros cuadros policiales y creo que aprendió, como alumno aventajado, el arte de confundir y engañar, ‘hacer creer que’ ‘lanzar chismes’ para desacreditar a alguien, inventar aventuras de alcoba y otras técnicas sofisticadas utilizadas en aquel tiempo por el régimen de Alfredo Stroessner, para perpetuarse en el poder. Y que González Delvalle lo sigue utilizando sin ningún rubor.

Pero hoy su técnica de confundir y engañar me afecta a mí, ya que soy uno de los 25 ciudadanos que han sido declarados inocentes y libres de culpa y pena por la justicia paraguaya, después de 8 años de terribles sufrimientos y persecución injusta de parte de los detentadores del poder, para evitar que se conozcan quiénes fueron los verdaderos asesinos de los jóvenes en la plaza, y que los mismos vayan a parar a la cárcel.

Ladinamente, González Delvalle asocia la libertad de Lino Oviedo con una medida del Sr. Presidente de la República Dr. Nicanor Duarte Frutos, para hundir a la oposición, y nos coloca a nosotros, los que hemos sido hoy liberados, en la misma situación, como si hubiéramos recibido una sentencia de favor de los señores jueces, por motivos políticos, ¡a pesar de ser culpables!, agregando también que somos la imagen de los ciudadanos que hemos construido ‘un pueblo trágico’ y ‘un pueblo sufrido’ y de que ‘los paraguayos hemos nacido para arrastrar la cruz’.

La muerte del Dr. Argaña y la de los jóvenes de la plaza produjo la mayor oleada de crímenes, falsos testimonios, sentencias judiciales aberrantes y las persecuciones más escandalosas de este siglo, amen de someternos al escarnio público al presentarnos como asesinos en la portada de los diarios, y de obligarnos a soportar por casi un lustro a un gobierno usurpador que dilapidó centenares de millones de dólares de las arcas públicas para comprar y enriquecer a sus lacayos.

¿Quiénes se beneficiaron de los dólares de ese gobierno usurpador?

¿No respondían la mayoría de los jueces, fiscales y abogados a ese gobierno usurpador?

¿A quiénes interesaba que no se conociera a los verdaderos culpables?

¿Quiénes usufructuaban los cargos públicos mejor pagados?

Si hubiese habido el más mínimo olor a pólvora en mis manos, no hubiese estado yo hoy día en Tacumbú, condenado a la máxima pena?

Hoy me siento un hombre bendecido por Dios, pues en un mismo día, domingo 30 de abril, ABC publicó el artículo de González Delvalle, que estoy comentando. La entrevista a Marcelo Paz Ibáñez, coordinador de los jóvenes por la democracia en el marzo paraguayo, quien relata valientemente quiénes fueron los ‘VERDADEROS ASESINOS’, y el artículo de opinión del señor Helio Vera, en que reproduce un decálogo ético e ideal para la prensa, de donde se rescata la ‘obligación de la verdad, la lealtad a los ciudadanos, la disciplina de la verificación, la independencia de hechos y personas, apuntando a la vez a un problema real, la pretensión del periodista que, envuelto en la blanca toga de la infalibilidad, se aparta de la lógica de los puros hechos, para hacer su propia guerra’.

No le ofrezco el sayo a González Delvalle, sino considero un logro para lademocracia y la libertad que un medio de prensa pueda ofrecernos dos versiones diferentes sobre un mismo hecho, y una visión crítica sobre el papel de la prensa, como la de Helio Vera, y creo que mediante ello los ciudadanos estamos madurando aceleradamente para distinguir la verdad de la grosera manipulación de los hechos.

En varias ocasiones he leído en ABC verdaderos desafíos a González Delvalle para que acepte debatir en público o en privado, acerca de las pruebas existentes en los casos ‘Argaña y plaza’, y jamás leí una respuesta a dichas cartas, y sin embargo, sin el más mínimo resto de pudor, este periodista continúa con sus ataques contra nosotros, como si nada hubiera pasado.

Yo, por mi parte, humildemente le ofrezco a mi ex camarada Alcibíades compartir los documentos que poseo, en privado o en público, para despejar sus dudas y demostrarle la persecución injusta de la que muchos hemos sido víctimas.

A pesar de todo, si fuera por mí, Alcibíades González Delvalle debería continuar escribiendo su columna de opinión, puede seguir hablando de crímenes perfectos, puede seguir acusándonos de lo que se plazca, o puede continuar siendo escriba a sueldo, si lo fuera, pero le adelanto que existe Dios, y bajo su protección hay algo que no tiene retorno: ‘La verdad ha echado a andar, y nada ni nadie la habrá de parar“, concluye la carta.


PANEGIRISTA DE STROESSNER AGRADECE A GONZALEZ DELVALLE POR SUS SERVICIOS
PRESTADOS A LA DICTADURA

González Delvalle, hombre de la Segunda Reconstrucción.
Por Leandro Prieto Yegros.

En aquella época, no se premiaba a cualquiera. Para acceder a la función
policial, era preciso presentar un currículum de importantes actos deservicio. Y Alcibíades González Delvalle salvó esta prueba con honores, en condición de policía contratado, luego de probarse su implacable lealtad al gobierno del General Stroessner y su ponderado concurso en la tarea de fichar, individualizar y desenmascarar a numerosos adversarios subversivos,mimetizados en el aparato estatal y en el contexto de la sociedad.
Arriba de medio centenar de conspiradores pudo ser detectado gracias a las
eficientes pesquisas llevadas a cabo por González Delvalle.
Frente a tan positivos resultados, él ingresó a las fuerzas policiales, siendo ascendido muy pronto por su energía para reprimir conatos estudiantiles que amenazaron alterar la paz que gozaba la república. Hizo lo propio en el plano sindical, luego de descubrir focos pro-comunistas en el ámbito laboral.
Tales virtudes influyeron para pasarlo a primer plano, como operador policial de alto nivel.
Además de todo esto, sus colaboraciones en la Revista Policial y en otros medios de prensa, defensores de la obra de gobierno del General Stroessner, contribuyeron a promocionarlo legítimamente, como uno de los más connotados intelectuales, granjeándose así la simpatía de las autoridades, que lo presentaron como modelo del policía-escritor, identificado con una causa noble.
Y así como hoy rendimos homenaje a Alcibíades González Delvalle, calificado policía-escritor de la Segunda Reconstrucción, oportunamente lo haremos también con respeto a numerosos ex parlamentarios y ex funcionarios judiciales, que hicieron posible la edificación del sólido edificio institucional, bajo la dirección patriótica e ilustrada del General Stroessner.
Cumplido este deber de gratitud con el amigo, el policía, el escritor, y al leal correligionario, ponemos de resalto que gracias a hombres como Alcibíades González Delvalle, pudo consolidarse el gobierno del General Stroessner y afianzarse el coloradismo en el poder. Ya era hora que se hiciera justicia con tan diligente servidor, ante quien exclamamos:
¡Gracias por haberte jugado a favor de Stroessner! ¡Gracias Alcibíades por
tu labor policial!
¡Gracias por tu aporte al predominio colorado en el Paraguay!
¡Gracias por tus servicios a la Segunda Reconstrucción!
Tus amigos stronistas destacan esta obra tan meritoria de coherencia personal, que pone bien en alto el positivo signo ético que caracteriza el curso de tu vida.
¡ Tu moral de hierro servirá de ejemplo a las nuevas generaciones!
Una vez más…¡Gracias, Alcibíades!

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